viernes, 5 de febrero de 2010

R E C U E R D O S

Vienen sin cogerlos de la mano, torpes en su andar, entran en la habitación de pronto, para después retroceder…un instante… y mirar, con un ojo oculto tras el marco de la puerta, el efecto que su entrada ha causado…

y pueden percibir cómo de pronto la luz comienza a parpadear…el calor y el frío se confunden en escalofríos,

las paredes creían no querer volver a oler el aroma de los recuerdos, que llenos de nostalgia llegan cargados de golpes con olor a casa,

de sacudidas de alegrías con olor a hierbabuena…

Entonces, deciden entrar, con sigilo…

Se puede sentir el placer de las plantas de sus pies al pisar la alfombra de entrada y cómo se estremecen al reconocer el aire que un día meció sus locuras. La escenografía ha cambiado, las cosas no están en el mismo lugar, algunas han desaparecido y otras son recién llegadas, pero las envuelve el mismo enigma abrumador y al mismo tiempo magnético tranquilizador.

Por un momento la casa cree perder el equilibrio, abrieron puertas de cuartos que hace tiempo se cerraron a golpes, abrieron las ventanas para dejar salir las moscas un día olvidadas por las prisas de quien sabe que si mira atrás no se atreverá a salir.

Abre los ojos… cierra las persianas…deja paso a la luz…

Ya has hecho limpieza por hoy,

no dejes que vuelvan las motas del tiempo que hoy, por una accidental visita, te decidiste a dejar salir…

si, es verdad…te sientes extraño…

parece que no cazan estos aromas de vino viejo con los soplos de aires nuevos del sur…sin embargo, ambos bañan la misma copa, los segundos oxigenan a los primeros y resaltan su sabor…

el vino que bebes de la copa no es el que estaba en la botella que tenías reposando en el fondo del armario, llena de rabia y resentimiento, es un nuevo brebaje que contiene lo mejor del pasado, exaltado por el nuevo curso del presente…deberíamos de guardar cada instante, que no logremos filtrar, en botellas de vidrio, y dejarlos descansar…para que cuando llegue la ocasión, tomar el sacacorchos en mano, abrirlas y llenar las copas nuevas…veras el vino caer en una espiral de campos de amapolas batidas en duelo con la gravedad de lo ya existente…para dar gloria a la mezcla de las partes.

Recuerdos (6/7/09) azzabaxe